Realizan taller con Red Solidaria de Jóvenes

El fin de semana del 24, 25 y 26 de junio se realizó un taller de interculturalidad en Restauración donde participaron jóvenes de Partido, Dajabón y Santo Domingo pertenecientes a la Red Solidaria de Jóvenes.

El Centro Bonó se plantea como eje estratégico la interculturalidad para promover nuevas relaciones sociales, como propuesta política que ayuda a visualizar maneras para involucrar a la sociedad en una idea de trabajar por los derechos humanos y la justicia a través de la construcción colectiva. Agradecemos a Christian Aid por su apoyo en la constante lucha por la sensibilización y provocar  encuentros y prácticas interculturales.

El taller se desarrolló motivando a los jóvenes a reflexionar sobre su vida en relación con los demás (es decir con todas las personas no importando su procedencia), su relación desde la humanidad, su relación con la naturaleza y su cuidado y la relación con Dios desde los pobres y excluidos.

La reflexión crítica de la realidad es una manera de dar respuestas en equidad y justicia a los desafíos que plantean las relaciones de los dominicanos consigo mismos y con los otros, especialmente cuando esos otros son mucho más pobres y necesitados.

29 junio 2016 |

Centros Sociales de la Compañía de Jesús exhortan a fortalecer los mecanismos de protección de los derechos humanos

Santo Domingo, 12 de junio de 2016. - La Red de Centros sociales de la Compañía de Jesús en el país saluda la iniciativa de los representantes de las distintas Naciones, miembros de la Organización de Estados Americanos, y del Gobierno de República Dominicana para celebrar del 13 al 15 de junio en nuestro país la 46ª Asamblea de la OEA con el tema “Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible de las Américas”.

Durante la cumbre se tiene previsto abordar los acuerdos para la implementación de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las Américas, así como reafirmar el compromiso con la erradicación del hambre y la pobreza en nuestro continente, en particular la pobreza extrema. La protección del medio ambiente y la gestión del riesgo de desastres ocuparan también un tiempo importante dentro de la agenda de este encuentro. Igualmente se promoverán iniciativas para la formulación e implementación de políticas públicas, estrategias y propuestas dirigidas a promover los derechos humanos de la mujer, la igualdad de género en todas las esferas de la vida pública y privada, una mayor organización de la sociedad civil para contribuir a la cohesión social plena y adoptar medidas para enfrentar las causas y consecuencias de la corrupción y la impunidad.

Los Centros Sociales ven en organizaciones regionales, como la OEA, estructuras intermedias que promueven una mayor diversidad y vitalidad interna, en una determinada área, dentro de la comunidad global de naciones. El hecho de que el Continente americano cuente con una Organización encargada de asegurar una continuidad mayor en el diálogo entre los Gobiernos, de promover la paz, de favorecer el pleno desarrollo en la solidaridad y de proteger a las personas, su dignidad y sus derechos, es un factor que beneficia a toda la familia humana. La historia de la comunidad organizada de los Estados, representada en este sistema regional por la OEA, es una historia de importantes éxitos comunes, debilidades y aspectos a mejorar. En palabras del Papa Francisco, pronunciadas en su discurso ante la ONU en el año 2015, declaraba que “es cierto que aún son muchos los graves problemas no resueltos, pero es evidente que, si hubiera faltado toda esta actividad internacional, la humanidad podría no haber sobrevivido al uso descontrolado de sus propias potencialidades. Cada uno de estos progresos políticos, jurídicos y técnicos son un camino de concreción del ideal de la fraternidad humana y un medio para su mayor realización”.

Como cristianos comprometidos con el evangelio y  la construcción del Reino entendemos que una verdadera “casa común” para todas las personas conlleva una recta comprensión de la fraternidad universal y del respeto de la sacralidad de cada vida humana, de cada hombre y cada mujer; de los pobres, de los ancianos, de los niños, de los enfermos, de los desocupados, de los abandonados, de los que se juzgan descartables porque no se los considera más que números de una u otra estadística. Es por ello que, una vez más, saludamos con agrado la iniciativa de celebrar en nuestro país la Asamblea “Fortalecimiento Institucional para el Desarrollo Sostenible de las Américas” y hacemos un llamado a todos los sectores de la  sociedad dominicana a una participación informada y dialogante en la misma.

Queremos hacer nuestras las palabras de Juan Pablo II, pronunciadas en su discurso ante la OEA en 1979, que decían “¡Qué alivio sería para vuestros pueblos, cuántas oportunidades nuevas se abrirían a su progreso económico, social y cultural, y qué ejemplo tan contagioso se daría al mundo, si en la difícil empresa de los temas que vais a tratar aquí se llegasen a encontrar soluciones realistas y decididas!”. Por este motivo, desde la Red de Centros Sociales esperamos que en dicho encuentro surjan propuestas prácticas para que en los países de la región se fortalezcan los mecanismos institucionales de protección de los derechos humanos, especialmente de los grupos más vulnerables y empobrecidos.

Por todo lo anteriormente expuesto exhortamos a delegados y representantes oficiales de los gobiernos en dicha Asamblea, y al gobierno de República Dominicana que acoge este evento, a adoptar medidas institucionales, con base en los instrumentos interamericanos existentes y sin menoscabo de la identidad de los pueblos, que coadyuven a reforzar Estados de derecho que sean garantes de las libertades democráticas y los derechos humanos. Del mismo modo solicitamos a los líderes de los gobiernos del Continente adoptar las medidas financieras e institucionales que sean necesarias para garantizar el funcionamiento del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, proveyendo los recursos necesarios tanto a la Comisión como a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya que son instituciones que juegan un rol complementario e indispensable en el desarrollo institucional que necesitan nuestros Estados para avanzar hacia la construcción de objetivos y sociedades sostenibles.

14 junio 2016 |

El Centro Bonó considera que las elecciones generales de 2016 estuvieron contaminadas por irregulares que afectan la calidad de la vida democrática y le restan legitimidad a los resultados

Santo Domingo, D.N. República  Dominicana, 4 junio 2016. - El Centro Bonó dedicó su acostumbrado  análisis de coyuntura a hacer un balance de las elecciones 2016 y estableció que la presencia de múltiples irregulares en la administración electoral y el comportamiento de muchos ciudadanos y partidos políticos convirtieron la jornada cívica en un mercado de compra y venta de votos. El saldo electoral  es negativo y afectará el futuro de la institucionalidad democrática del país.

La gerencia electoral fue administrada de manera opaca e ineficiente, bajo un liderazgo autoritario que se impuso al carácter colegiado que debe observar la Junta Central Electoral. Este fue el  factor que más incidió en los fallos, irregularidades e inequidades que tuvieron lugar en el proceso electoral. Múltiples fallos en la logística, en la planificación y gerencia del certamen pusieron de manifiesto la incapacidad de la Junta de manejarse colegiadamente de forma eficiente y transparente.

No hubo racionalidad en el gasto de la organización electoral;  la inversión cuantiosa que se hizo en tecnología digital falló por falta de planificación, organización, entrenamiento y reclutamiento eficiente de los operadores electorales, muchos de los cuales cuestionaron la calidad de la logística electoral y de la retribución de su trabajo. El empeño en comprar e introducir tecnología se impuso sobre la gestión eficiente del trabajo electoral, lo que le restó costo-efectividad a la administración fiscal de las elecciones.

La Junta omitió sugerencias claves que oportunamente le hicieron las organizaciones de la sociedad civil, se empecinó en el dirigismo de su Presidente, no prestó interés a las preocupaciones y advertencias de movimientos ciudadanos y  partidos políticos, lo que condujo a una contienda electoral condicionada por la inequidad en el manejo de los recursos públicos, por la compra y venta de votos, y el manejo torpe e interesado del sistema de votación y escrutinio de los votos. Dado el fracaso administrativo de las elecciones el Centro Bonó considera que en la escogencia de las nuevas autoridades electorales se deben designar personas libres de afiliación partidaria, con mayor competencia para trabajar en equipo, de forma colegiada, libre de dirigismo y sin pretensiones de culto a su personalidad.

Desafortunadamente, funcionarios del gobierno, líderes y activistas de los partidos políticos y muchos ciudadanos, incluyendo personas acaudaladas y personas carenciadas,  fueron copartícipes de las irregularidades electorales. No hay mercado de votos sin agentes que oferten y demanden torcer la voluntad electoral. El voto consciente y la solemnidad de la votación libre y secreta fueron mancillados por actores que procuraban una preferencia y una mayoría que de otra forma no habrían obtenido. La falta de brillo democrático en las elecciones es una responsabilidad compartida por las autoridades electorales, funcionarios, partidos políticos, medios de comunicación y ciudadanos que jugaron a una fiesta de apaga y vámonos, que mañana lo que queda es resaca. Lamentablemente la calidad de la democracia dominicana ha sido erosionada y sus efectos negativos serán de largo plazo si no se hacen oportunamente los correctivos necesarios.

En ese sentido, el Centro Bonó propone que se inicie un proceso de trabajo, entre actores políticos y ciudadanos, tendente a la aprobación urgente de una nueva Ley Electoral y una Ley de Partidos y Movimientos Políticos que garanticen equidad, transparencia e institucionalidad democrática al sistema político y electoral dominicano. Las autoridades actuales y las electas, y el liderazgo político nacional, no deben desmayar en el esfuerzo de aquilatar la frágil democracia existente.

Hace falta controles institucionales que limiten el abuso de poder y el neo dirigismo en la gestión del sistema político y el sistema electoral. Si no se actúa con responsabilidad política, y oportunamente, todos los  actores de la sociedad vamos a sufrir las consecuencias. En ese sentido, apelamos a la cordura y al buen juicio de todos y todas y animamos a la ciudadanía a mantenerse atenta y organizada en sus grupos de base comunitaria, a fin de interpelar a los poderes públicos e incidir en los partidos políticos y en el liderazgo de la sociedad civil para que sean adoptadas, sin mayor demora, las reformas políticas que necesita la democracia dominicana para ser más equitativa, inclusiva, transparente y justa.

Estas declaraciones fueron presentadas durante el desarrollo del análisis de coyuntura que el Centro Bonó celebra mensualmente. Esta vez contó con la presencia de Josefina Arvelo, coordinadora general de Participación Ciudadana; Paulo Herrera, analista y consultor organizacional y Pablo Mella S.J. , del Centro Bonó.

5 junio 2016 |

Organizaciones de la sociedad civil proponen al Estado avances en los procesos migratorios y de desnacionalización

Santo Domingo, 2 de junio de 2016. - Con la participación de actores gubernamentales, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, se realizó el día 1 de junio el encuentro titulado “Migración y Ciudadanía, Realidad y Desafíos”; que tuvo como objetivo definir recomendaciones, identificar posibilidades de colaboración e incidencia en el diseño e implementación de políticas y programas de protección a los migrantes y sus descendientes amenazados en sus derechos.

El mismo fue celebrado en las instalaciones de Manresa Altagracia en Santo Domingo, por la Red Jesuita con Migrantes, la Asociación Scalabriniana al Servicio de la Movilidad Humana (ASCALA) y la Red Jacques Viaux; con la colaboración de la Red Internacional de Migración Scalabrini (SIMN) a través de la Fundación Scalabrini y la Red de la Sociedad Civil sobre Migración y Desarrollo (MADE por sus siglas en inglés).

Durante esta jornada fue debatido el tema “migración y ciudadanía”, que marca actualmente un punto de inflexión en República Dominicana tras las consecuencias de la Sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, el Plan Nacional de Regularización y la Ley 169-14.

En el encuentro se produjo un diálogo entre la sociedad civil y las instituciones estatales, representadas en la figura de Washington González, Vice Ministro del Ministerio de Interior y Policía de la República Dominicana, que permitió alcanzar compromisos relevantes para el país tendentes a mejorar las políticas públicas y programas de protección de las personas migrantes.

Las organizaciones de la sociedad civil han decidido aunar esfuerzos para pedir y trabajar de forma conjunta la pronta búsqueda de soluciones integrales y efectivas a la situación actual de las familias dominicanas y familias migrantes. Para ello solicitaron al Ministerio de Interior y Policía y a la Dirección General de Migración abrir un espacio urgente e inaplazable de diálogo para abordar estos temas y así entre todos poder encontrar alternativas y una solución sana y práctica para la elaboración de un compromiso para una política migratoria más justa en el país. 

3 junio 2016 |