JÓVENES DEMANDAN POLÍTICAS DE EMPLEO DECENTE E INCLUSIÓN SOCIAL

Santo Domingo, 12 de agosto de 2015.-  En el marco del Día Internacional de la Juventud organizaciones y agrupaciones juveniles de Boca Chica, La Caleta, Los Alcarrizos y barrios de Santo Domingo Norte, de la Casa de la Juventud de la Pastoral Juvenil, Fe y Alegria Dominicana, el Centro Bonó, la Juventud de la Confederación Nacional Nacional de Unidad Sindical (JUNTRA-CNUS) y el Consejo  Jóvenes  de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos  (CDJT-CNTD), la Juventud de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (Conajoven-CASC), entregaron hoy el documento Juventud, Educación y Trabajo a la ministra del Trabajo, Maritza Hernández.

El documento es un análisis de la situación económica  y laboral de la juventud dominicana y sus principales demandas. El  cual ya se había presentado en el lanzamiento de la campaña: Juventud y Trabajo, el pasado 01 de agosto y cuyo objetivo es hacer un llamado de atención al Estado para la creación de empleos decentes para el 27% de la población entre 15 y 29 años de edad.

 

Saludamos que el presidente Medina en declaraciones recientes advirtiera que en el país no puede haber competitividad ni productividad, si la mayoría de los empleos son de bajos ingresos e informales y ciertamente este es un reto que tiene que superar el país. Sin embargo, vemos con preocupación que en la instalación del Consejo para la promoción de la productividad y competitividad sólo se haya incluido al sector empresarial y público, dejando a un lado las academias, y los sectores laborales y sociales; demandamos que en este proceso se integre también la juventud y los-as trabajadores-as, como personas fundamentales de cualquier proceso de productividad””, dijo Jordania Ureña, vocera del grupo.

 

La joven Ureña agregó que la situación es desalentadora si, en las propias palabras del presidente Medina, quienes producen el 67% del Producto Interno Bruto apenas generan el 20% de los empleos; el segmento medio produce el 22.5% del PIB y genera el 30% de empleos; y el segmento bajo que produce el 10.6% del PIB genera el 50% de los empleos. Las MYPIMES y la informalidad son responsables de crear el 80% de los empleos.  Consideramos que de no modificarse esta estructura, y el modelo económico en que se sustenta, no será posible la creación de suficientes empleos decentes y productivos como demandamos las y los jóvenes dominicanos.

 

Asimismo, al grupo de jóvenes les preocupa la formación técnica profesional ya que  “mientras se construyen muchas escuelas y liceos, no ocurre lo mismo con los politécnicos, bajo el alegato de que los mismos resultan muy caros”, como declarara recientemente el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores y diputado Eduardo Hidalgo.  Consideramos que la construcción de institutos politécnicos y centros de formación técnica profesional debe ser asumido como una prioridad en la inversión de educación.

 

Es por eso que entre nuestras demandas está el aumento y fortalecimiento de las ofertas de formación técnica y tecnológica y los institutos tecnológicos comunitarios, con miras a vincular de una manera más estrecha la educación de los jóvenes y el mundo del trabajo, con una mayor densidad de conocimientos en ciencias y tecnología, entre otras”. Dijo Franklin Silva, vocero de la CNTD.

 

Otras demandas exigen las y los jóvenes son:

  1. Que el Estado establezca un sistema de formación tecnológica y profesional para la juventud,  que incluya la creación de un Instituto Politécnico Comunitario en todas las diez regiones de planificación del país, así como de centros de formación técnico profesional en todas las provincias y municipios donde la densidad de población joven es relevante.

2.     Que se aumente y mejore la inversión del Estado en las áreas de educación técnica y profesional y que mejoren las políticas de inclusión social de la juventud, con perspectiva de derechos humanos y no de asistencialismo político.

3.     Que el Estado asuma, junto a las universidades y los sectores empresariales del país, compromisos firmes  para revisar los currículos educativos y reducir la brecha entre lo que se enseña en los centros educativos y lo que el mercado laboral espera de la juventud.

4.     Que el sistema de planificación nacional y los planes plurianuales diseñen y ejecuten políticas públicas integrales de promoción de la juventud, con suficiente soporte presupuestario, que impulsen políticas de primer empleo con una perspectiva de inclusión social, no limitada a pasantías ni a formas extensivas de aprendizaje que encubren  la contratación de gente joven en las empresas.

5.     Y que se establezcan medidas para prevenir y evitar la discriminación laboral de la gente joven, basada en prejuicios por el lugar de donde provienen, su identidad de género, su  apariencia física o su identidad sociocultural diferenciada.

14 Agosto 2015 |

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